miércoles, 5 de agosto de 2015

NADIA VERA (1983-2015)





Conocí a Nadia virtualmente y como productora del Festival 4x4, iniciativa independiente que con mucho esfuerzo los hermanos Vera (Shanti, Nadia, Sendic) y otros colaboradores llevan a cabo hace años en la ciudad de Xalapa, Veracruz. Tras meses de intercambios concretamos mi ida en un panorama crítico para el Festival al que le habían sido retirado casi todos los apoyos de último momento, primer signo del ambiente gubernamental hostil que rodeaba a sus actividades en esta ciudad en la que decían con tristeza que ya no era posible trabajar. En mayo del 2015 nos encontramos en Xalapa donde - dado que la mayoría de obras y actividades del Festival habían sido canceladas - decidimos realizar un espacio de intercambio y discusión sobre el tema “cuerpo, violencia y resistencia” (junto a los mexicanos Nadia Lartigue, Juan Francisco Maldonado y Esthel Vogrig). .


Me acuerdo que el 15 de mayo tuitie: "mientras tanto co-coordino un taller sobre cuerpo, exposición y violencia y soy yo la que tiene todo para aprender" y luego "todo tranqui pero se ven francotiradores en las azoteas y el ejército anda por la calle con la cara tapada". Ya había estado otras veces en México y en ciudades conocidas por sus altos niveles de violencia como Morelia o San Luis Potosí pero nunca había percibido tanto miedo y tanta vigilancia encubierta como en Xalapa. Nunca había visto a los artistas con los que había ido a trabajar tan consternados o tan precavidos, en otras palabras asustados.
Si durante los espacios de taller del Festival hablamos de violencia policial y formas de resistencia tanto a ella como al poder desde el arte y desde nuestra propia vida, en los almuerzos y noches se hablaba de activismo y organización, de la persecución a periodistas y la censura reinante.


Nadia era una de las más asustadas y pese a que se notaba su personalidad desinhibida, rebelde y explosiva, estaba todo el tiempo advirtiéndonos que no hiciéramos esto o aquello, que nos fijáramos en las personas, que jamás prendiéramos un porro en la calle ni miraramos demasiado fijo a un policía. Nadia era de puertas adentro la cara opuesta; lo daba todo y explotaba de rabia o de alegría según fuera el caso.
Nadia - nacida en Chiapas pero residente de Xalapa durante años - nos contó que en el DF se sentía más segura, que era al fin de cuentas un espacio más neutral donde a diferencia de la provincia, no ibas a desaparecer y aparecer tirado en una zanja.

No solo sus relatos sino documentos atestiguan que ya había sido agredida por la policía en una manifestación de #Yo soy 132 (http://www.alcalorpolitico.com/galerias/base.php?idgaleria=6745#.VcEjkvl_Okq)


Dentro de su preocupación extrema y sus constantes precauciones Nadia igual subestimó el peligro en el que estaba (pero de todas formas qué más hacer que cambiarse de estado y reducir su activismo?). Quizás pensó que el allanamiento de su casa ya había saciado el deseo de asustarla o que aunque estaba fichada tras ser agredida y detenida en manifestaciones, algo así no podría pasarle. No dentro de la “seguridad” del DF y de una colonia como la Narvarte, por otra parte barrio lleno de amigos.
Muchos de sus amigos y familiares relatan que ya no quería dormir sola, que le pedía a amigos o colegas que se quedaran con ella: “Aun recuerdo que después del 2 de octubre que se metieron a tu casa me decías: "Jao vente a quedar a mi casa, no me quiero quedar sola, nos hacemos compañía, te preparo de cenar, nos echamos un cigarro"” cuenta Jair, el fotógrafo del Festival y colega tanto de Nadia como de Ruben.


Salvo que se quiera jugar el papel de ciegos y sordos, sobran evidencias para trazar la línea que va de Javier Duarte - gobernador de Veracruz que ya había detenido a Nadia por portar una pancarta que decía “Javier Duarte te tenemos en la mira” - al apartamento donde.. me sigue costando decirlo..violaron, torturaron y asesinaron a estas 5 personas. Del gobierno de Veracruz al apartamento que era su casa y que tantas veces abrió para amigos o artistas mexicanos e internacionales.

Es evidente que la atrocidad cometida el pasado 31 de julio contra estas 5 personas no es un robo ni un desquite del narco colombiano que de bobera se llevó a otros 4. Se sabe que Espinosa había llegado lejos en la exposición mediática de Duarte cuando publicó su peor perfil en la tapa de la revista Proceso con gorra de policía y toda la expresión de su brutalidad en la mirada. Se sabe que la periodista Regina Martínez de la misma revista habia sido asesinada y que sus compañeros acusaban al gobierno estadual, y también que Espinosa declara haber sido acosado por años en Veracruz (en 2012, aseguró que un representante oficial le dijo que ya no tomara fotos de estudiantes detenidos durante una protesta y le advirtió: "Deja de tomar fotos o acabarás como Regina"). 
(http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/08/150803_mexico_asesinato_espinosa_mujeres_am)


Nadia no era guerrillera ni terrorista ni criminal. Su delito fue no doblegarse ni callarse contra el poder opresor que gobierna México hace años. Movimientos sociales y estudiantiles la recuerdan con un gran PRESENTE en decenas de manifestaciones y campañas, desde las que enfrentaban al  alza al transporte en el 2012, en las protestas contra los fraudulentos comicios electorales, como activista de  “Casa Magnolia” (centro cultural autogestionado). En septiembre del 2012 sus compañeros de militancia universitaria cuentan “fuimos golpeados y tres de nosotros "levantados" torturados y amenazados por policías estatales, obligados a recitar las últimas palabras con una pistola en la nuca --para después de sembrado el terror-- ser abandonados en las cercanías de la central de abastos”. En octubre del mismo año en una protesta en que se recordaba a compañeros asesinados en el 68, allanaron su casa, revisaron tus cosas y se fueron sin robar nada. Cuentan que entonces dijo “Tenía yo tanto desmadre en la casa, que para que yo me diera cuenta de que se habían metido, hasta tuvieron que limpiar y ordenar un poco… sólo por eso lo noté.”. En noviembre fue reprimida por expresar su repudio a Duarte, mujeres policía la arrastraron y golpearon.


Marchó en el 2013 junto a maestros que rechazaban la reforma educativa, manifestación que fue brutalmente reprimida y luego de la cual comenzaron largas esperas frente a la Comisión Estatal de Derechos Humanos. En el 2014 fue parte y movilizó acciones contra la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y fue nuevamente  amenazada y entonces se convenció de irse al DF.


En una entrevista Nadia declara públicamente que de sucederle algo a ella o a sus amigos y parientes Javier Duarte seria el responsable. (http://rompeviento.tv/RompevientoTv/?p=2031)
Además de un ser luminoso como he conocido pocos en este mundo, Nadia era Antropologa Social, Gestora Cultural, Productora General del Festival Internacional Cuatro X Cuatro/ arte escénico, activista, indignada siempre, rebelde siempre. Nadia era hermana, hija, amiga, luchadora, amante, compañera. No sé Nadia como se festeja en tu país la muerte pero desde acá tenemos que encontrar una forma de hacerle honor a tu fuerza de vida. Creo que un comienzo puede ser exigir hasta que se nos acabe la voz y la tinta, justicia.


Nadia era de estatura pequeña pero gigante en generosidad. Lo fue con cada uno de los que participamos del Festival y la vi siéndolo con colegas y desconocidos. Su muerte no es casual, su muerte es política y necesita ser aclarada y juzgada. Por su persona y por las causas que defendía. Por luchar incluso por quienes hacen de cuenta de que no pasa nada en México.



Publicado en la diaria el 5 de agosto de 2015
http://ladiaria.com.uy/articulo/2015/8/nadia-vera-1983-2015/










martes, 4 de agosto de 2015

Sobre Epifanía de Andrea Arobba en la diaria




Foto: Victoria Rodriguez Denis




Texto completo:



CUERPO MANIFIESTO
Epifanía de Andrea Arobba en el CMD 2015
4 y 5 de agosto. 20.30hs. Zavala Muniz


Esta semana se presenta la nueva creación de Andrea Arobba, que tras realizar en el 2014 Historia Natural de la Belleza se abocó a una nueva experiencia de dirección junto a un grupo diverso y de relativamente jóvenes bailarines aikidokas. El proyecto acaba de ser premiado por el  Programa de Fortalecimiento de las Artes (ADDU-IM), sumándose a la serie de reconocimientos que la enérgica actividad de Arobba ha obtenido en el último tiempo.  Arobba es coreógrafa pero también docente de danza hace más de 20 años. También es estudiante y practicante de Aikido y de otro arte casi marcial: la curadoria de obras de danza, la que ha practicado en el Ciclo MVD (montevideo danza) 2014 y en todas las ediciones de Solos al Mediodía, ambos en el Teatro Solis. En el momento de este estreno, otra de sus obras se encuentra en sus etapas finales, la de GEN, Centro de artes y ciencias que prontamente será inaugurado en Montevideo. Dentro de él, se encuentra la recién creada GEN Danza, compañía independiente ligada a dicho centro y que “nació con la intención de aportar a cada proyecto un lenguaje específico, al margen de modas y criterios en boga, desarrollado en cada caso a partir de una investigación profunda, que expone a los intérpretes a problemas conceptuales que exceden largamente el ámbito de la danza y del arte contemporáneo, y que incluyen temas científicos, sociológicos e históricos. Los elencos de sus obras se renuevan para cada producción, y convocan la participación de artistas que provienen no sólo de la danza contemporánea, sino también del teatro, de la acrobacia o de la danza urbana.”. Tiempos de estreno para Arobba. //// http://www.gen.org.uy/


En Epifanía - título con alusiones místicas religiosas - Arobba cruza las dos prácticas que ha investigado a lo largo de su vida (la danza y el aikido). Partiendo de este arte marcial japonés que busca "la educación de nuestro instinto agresivo" (Mitsugi Saotome) la obra se sostiene sobre una práctica más que sobre una partitura y se pregunta por los modos de “neutralización” enunciados por este arte y sus posibles reutilizaciones y traducciones al plano de composición y experiencia artística. De este modo, a través de una investigación enfocada en la percepción, la obra busca integrar las herramientas del Aikido - desde las filosóficas a las anatómicas-  a la práctica dancística. Por ello la obra es también una exploración de los límites entre lo técnico y lo expresivo en ambas disciplinas, así como sobre la elasticidad (o rigidez) de sus fronteras. La interacción entre prácticas físicas de larga duración, estados emocionales e investigación grupal dan forma a lo que se presentará los días 4 y 5 de Agosto en la Sala Zavala Muniz del Teatro Solis. Debido al paro general esta obra se queda sin su 3er día programado (lo que para una obra de danza - arte que cuenta con “temporadas” exageradamente cortas tras largos meses de trabajo, resulta una tragedia en pequeña escala). Algún culo tiene que sangrar.  


FICHA  

Concepción y dirección:  Andrea Arobba

En escena:  Tania Quintana, Laura Rodriguez, Bruno Brandolino, Sofía Dibarboure, Josefina Díaz, Juan Ibarlucea, Lilén Halty, Adrián Muguruza, Elisa Sassi, Cristofer Hernández, Mariana Torres, Andrea Arobba.

Diseño de luces: Leticia Sckryky

Música original: Pablo Casacuberta.

Fotografía: Victoria Rodriguez.

Productora ejecutiva: Omaira Rodriguez

Epifanía es una producción de GEN, Centro de Artes y Ciencias y cuenta con el apoyo de Adidas, Montevideo Aikido, Facultad de artes y Jexe!.

Andrea Arobba

Creadora, Directora, Curadora, Docente y Bailarina.



GEN


GEN DANZA
http://gen.org.uy/gen-danza/

lunes, 6 de julio de 2015

Distopía para niños sobre El árbol de naranjas de Estíbaliz Solis / Colectivo La Tijera





CRONÓPOLIS PARA NIÑOS
OLOR NARANJA
EL ÁRBOL Y EL TIEMPO
DISTOPÍA PARA NIÑOS



El árbol de naranjas 
Teatro Mura (Mercado agrícola de Montevideo) del 29 de junio al 12 de julio



Es alto el contraste entre el flujo colorido y acaramelado de niños, grupos y familias que se aglomeran en las tiendas del MAM y sus corredores y el subsuelo al que nos invitan a pasar cuando se abre la puerta del teatro El Mura.

Mientras incontables personas asisten a una obra abierta al público y de estruendosa amplificación en el espacio central y atiborrado del Mercado, una decena de niños y adultos bajamos las escaleras hasta la antesala del teatro: una sala llena de máquinas y artefactos cuyo propósito no es nada fácil imaginar. Arriba la atracción de nuevos coloridos y abajo una estética menos asociada a “lo infantil” pero que sin duda despierta la curiosidad (e inquietud) de los niños. En este mundo de aparatos en desuso y blanco y negro, y tras una breve presentación sobre el extraño espacio nos sentamos frente a una escenografía que es una especie de continuación del ambiente maquínico y añejo. Biombos con herramientas, piezas y relojes y una serie de objetos pintorescos y retro, dispuestos desordenadamente, cualidad que combina con la de los personajes de esta obra-mundo situada en un mundo olvidado.

La obra se organiza entorno a una distopía – que al contrario que utopía designa un otro tiempo-lugar con connotaciones negativas – que nos es presentada a través de 4 personajes: la octogenaria Señorita L (Paola Larrama), el sr Boniato (Germán Weinberg), el sobrino (personaje ambiguo en términos dramatúrgicos y de género interpretado por Karen Halty) y la mensajera, una patinadora amnésica que se guía por olores pero ha olvidado partes de sus mensajes (Solís). Llevando una vida incomunicada con el afuera y un tanto detenida, “L” escribe cartas a su sobrino, esperando su visita mientras Boniato ya no repara nada y se dedica a registrar en su bitácora (un grabador de audio anacrónico respecto al universo estético del ambiente) los hechos de días que no puede situar en el decorrer del tiempo.
En este mundo, el árbol de naranjas – que aludido en el título y en las cartas de L funciona como símbolo de algo así como un pasado jugoso pero agotado – se secó y todos se han olvidado de cómo reparar cosas y se sugiere, de relacionarse con los demás.
El sobrino aparece a través de la música - compuesta para la obra por Halty, Larrama e Ignacio Gutiérrez -, de las sombras chinas y de una complicidad con nosotros que lo coloca en otro plano narrativo. Mientras L y Boniato ignoran nuestra presencia hasta el final de la obra, el personaje bellamente interpretado por Halty nos hace guiños, y usando diferentes instrumentos nos ofrece la música, una de las poéticas más encantadoras de esta creación. La proximidad de los cuerpos del sobrino y de la mensajera hace vibrar a los niños que en primera fila permanecen un tanto tiesos y expectantes.

En el final y aunque sabemos que el sobrino no vendrá, el árbol revive y las naranjas y la deliciosa torta de L llegan hasta nuestras manos y bocas. La Srta L insiste en dormir, en repetir su embalsamada rutina: “cómo puede dormir con este olor?”, le preguntan. Cuando el árbol se enciende se enciende el otro; nosotros, los niños, y los adultos, sujetos ausentes en aquella tercera edad suspendida en el tiempo. Se acaba el encierro y se da ingreso a los niños, principales interlocutores. No es frecuente ver una obra para niños cuyos principales personajes sean viejos.
Tampoco una obra “infantil” que proponga tantas posibles líneas de lectura. Por un lado una reflexión contemporánea sobre la obsolescencia de los objetos y de los vínculos; por otro sobre la necesidad de recordar; una crítica al olvido y la aceleración en un mundo donde nadie ya recuerda cómo se arreglan las cosas o están ocupados con sus nuevas adquisiciones. Una distopía en la que ya no es posible llevar la cuenta del tiempo – una mezcla de Cronópolis Ballardiana con  los Vladimir y Estragon del Godot de Beckett. Entre otras.

Aunque varias coordenadas se nos dan para entender qué sucede en el tiempo espacio de los personajes, casi todas ellas refieren a la comunicación con otros o mejor dicho a su inexistencia. La incapacidad o decisión de L y B para hacer algo, para modificar las causas de las penas que juntos lamentan, los inmoviliza y dota de cierta torpeza, no sólo para la acción sino para la comunicación. Y para ambas la dinámica predominante es el tropiezo. Jugando con este borde trágico del absurdo, la obra es también sobre el deseo contenido y sobre la imposibilidad de comunicarse hasta con los más cómplices, como lo sugieren verbal y físicamente los personajes en permanente desentendimiento. La comunicación es en esta historia lo que aísla y une, o lo que separa cuando no existe, o lo que nunca puede ser completo. Se trata también del impulso de archivo o de producir relatos que performan B y L, viejos que casi como en un juego infantil intervienen el presente para crear registros del mismo (suena familiar…).
En este mundo de estética vieja pero problemas contemporáneos, los objetos y los cuerpos se vuelven música y coreografía, que construyen sutilmente una metáfora sobre el paso del tiempo, su contabilización y control y la vejez y sobre los medios de comunicación, sobre la posibilidad de hacer algo y la decisión de no hacer nada ante la realidad que se vive.
Al salir mi pequeña acompañante está preocupada por el tema del tiempo. Ya en el ómnibus de regreso me dice:”porqué no medían el tiempo mirando como se mueve el sol?”. Y unas cuadras después “porque cada minuto tiene 60 segundos y un día 24 horas… entonces podrían haber sabido...”. O Julia es una pequeña Newman uruguaya o el tema daba para mucho e invitaba a pensar realmente en esta hipótesis de fantasía.

La directora – una costarricense que erradicada en Uruguay desde el 2011 es la creadora del colectivo La Tijera – declara que escribió el texto en conocimiento de los actores que lo representarían , con la visión de sus cuerpos y sus potencialidades. La Tijera nació en CR en el 2009 y se mudó con Estíbaliz incorporando artistas uruguayos. En el 2013 estrenaron ¿Cómo encontrar un portal mágico? con Weinberg y Larrama y que se presentó durante casi dos años en Uruguay (por ella Paola ganó el Florencio a Mejor actriz).
No es frecuente que artistas extranjeros elijan nuestro país para establecer su residencia artística y personal aunque esta realidad puede haber empezado a cambiar hace algunos años gracias a la creación de apoyos y espacios para la creación escénica en Uruguay. O a otros motivos.

Al preguntarle a Estíbaliz sobre las diferencias entre el campo uruguayo y el costarricense en cuanto a los espacios y apoyos para la producción de teatro (y particularmente del infantil) nos contaba: “Los apoyos son escasos, aquí y allá. En El árbol de naranjas por suerte contamos con el auspicio del Correo Uruguayo y algunos otros emprendimientos del interior del MAM como el Café del Mercado y la frutería Hnos Bianco. En Costa Rica a nivel de apoyos (fondos e instituciones) es muy similar a lo que sucede aquí: hay un par de fondos públicos para toda clase de proyectos escénicos, hay una sala de la Compañía Nacional de Teatro que programa espectáculos infantiles y se considera el teatro para niños como una categoría dentro de algunos fondos de programación. Históricamente, allá, el teatro infantil estuvo más asociado a los títeres y últimamente se ha abierto con espectáculos que involucran otros lenguajes, de grupos independientes que también hacen espectáculos para adultos, me parece que está en un buen momento. La oferta es mucho más reducida que acá en lo que se refiere al teatro para niños, nunca va a haber, como lo hay en Montevideo ahora, alrededor de 70 espectáculos en cartel. Tampoco se concentra en ningún momento del año, la oferta será de unos diez estrenos de espectáculos para niños, aproximadamente, distribuidos durante todo el año; tampoco recuerdo que hubiera tantos megaespectáculos, con grandes producciones como los hay acá (en teatro para niños) y la dramaturgia propia, aparte de las adaptaciones de clásicos y cuentos, tampoco es lo más común, aunque sí hay algunos autores que destacan. Aquí se tiene la ventaja de una larga tradición teatral que incluye esta prolífica temporada de vacaciones de invierno; para mí, debería aprovecharse más por dramaturgos y compañías para crear espectáculos originales, que salgan del tema de las adaptaciones de cuentos.”

En cuanto al teatro para niños y su lugar en el campo de producción teatral la directora opinaba: “Hay compañías de mucho rigor y experiencia en el trabajo con niños que hacen un trabajo excepcional pero a veces queda confundido para el público entre tanta oferta de espectáculos más de entretenimiento que de teatro. Por eso me parece fundamental lo que hizo la Comedia Nacional de hacer este año un espectáculo infantil, hay que legitimar espacios de programación a lo largo del año, no sólo en las vacaciones; aunque a veces es difícil pensar en que los espectáculos para niños puedan ser autosustentables en otro momento del año y las salas lo saben y a veces no se animan a programar. Para mí habría que empezar con que el medio sea consciente y respetuoso del trabajo para niños, no sólo las compañías que se dedican a ello, y darle los espacios, fondos y apoyos que corresponderían si pensamos en la formación de espectadores.”





El árbol de naranjas
Con: Paola Larrama, Karen Halty y Germán Weinberg
Dramaturgia y dirección: Estíbaliz Solís
Teatro Mura (Mercado agrícola de Montevideo)
Del 29 de junio al 12 de julio

miércoles, 1 de julio de 2015

Consagración danesa. Sobre Rite Spring Expanded de Granhoj en la diaria



Texto original:

Primavera Obstruida
Consagración Danesa
Pasajes obstruidos
Ritos de obstrucción


Cuando en el año 2013 La consagración de la primavera cumplió 100 años, un boom de versiones del ballet creado por el compositor ruso Ígor Stravinski (1882 - 1971) y el polémico coreógrafo Vaslav Nijinsky (1890-1950) para los Ballets Russes aparecieron en todo el mundo. En aquella ocasión pudimos ver en Montevideo la versión de Oscar Araiz (Argentina) interpretada por el Ballet Nacional del Sodre - que luego realizó con ella una gira por el interior del país - y también la de Martín Inthamoussú, interpretada por un elenco masculino junto a la primera bailarina de la Compañía Nacional de Danza de Venezuela, Kailen Lewis. Dinamarca - país con una larga historia relacionada al Ballet signada por la técnica de Auguste Bournonville (1805-1879) y por la famosa compañía “Royal Danish Ballet” fundada en 1771 en respuesta a la gran popularidad de los estilos Francés e Italiano de danza - no fue ajena al deseo de relectura de este heterodoxo “clásico” centenario.


La pieza es documento de los cambios que se estaban dando en el mundo dancístico de un siglo atrás. Robándole el monopolio de la producción y la enseñanza del ballet a Francia y de la mano de la visión e ingenio de Diághilev y Fokine, los BBRR aportaban a una entediada Europa el exotismo y el carácter pintoresco de una Rusia idealizada, que remitía a la lejanía de tiempos mejores y de geografías aún no explotadas por la ola corrosiva del progreso industrial. BBRR funcionó de modo itinerante y es considerada la compañía de ballet más influyente del siglo XX por la ruptura con ciertos cánones del Ballet instalados hasta entonces y por promover la colaboración entre coreógrafos, compositores, diseñadores y bailarines entre los que se encontraban nombres como Igor Stravinsky, Claude Debussy, Pablo Picasso, Henri Matisse, Coco Chanel, Léon Bakst, etc.


La Consagración.. se encuentra entre las obras más versionadas de la historia de la danza y constituye un ícono en la historia del espectador occidental. Mientras que algunos leen el shock que provocó su estreno como un signo inequívoco de vanguardismo, otros enfatizan el carácter antinormativo y por ende provocador que caracterizó a la propuesta. La obra no sólo no se parecía en casi nada al ballet sino que se apoyaba en una estética que iba totalmente a contramano de los consensos predominantes hasta entonces en la danza. Si Nijinsky fue el primer coreógrafo modernista o el primero en introducir en la danza clásica el tipo de experimento que Picasso, por ejemplo, estaba haciendo en la pintura en el mismo momento, La Consagración... fue en contra de los consensos estéticos y temáticos de la época, presentando la historia de un ritual pagano de sacrificio a través de una estética interesada en la fealdad, lo excéntrico, lo exótico y lo pintoresco y de una estética coreográfica que se diferenciaba radicalmente de la liviandad y apertura de los cuerpos del ballet convencional.


Rite of Spring Extended es una creación de de Palle Granhøj en colaboración estrecha con 7 integrantes de su homónima compañía. Aunque hasta ver la obra no sabemos en qué consiste la “excepcional autorización para transgredir el desarrollo continuado de la composición” de La Consagración.. con la que la compañía anuncia su obra, sí sabemos que Granhøj Dans – compañía basada en Aarhus (Dinamarca) y con más de 20 años de existencia - se caracteriza por un tratamiento irreverente de motivos y temas originales, que en el caso de esta obra se tradujo en el enfoque sobre el tema de la iniciación y de los rituales de pasaje (aunque ya no sacrificiales sino de transformación de un joven en adulto). Lo que también sabemos es que la compañía trabaja con una técnica desarrollada por su director y empleada tanto en el entrenamiento como en la puesta en escena.
El “Método de la Obstrucción - usado en la educación de actores por Nancy Spanier, teatrista y educadora americana- consiste en obstruir y alterar con medios diversos (por lo general físicos) el libre movimiento del bailarín para forzarle a descubrir formas de movimiento, logrando que adquiera una conciencia más profunda de las leyes que rigen el lenguaje corporal.
La técnica permite según Granhøj que “cada bailarín encuentre las bases de su movimiento original y finalmente alcance una expresión intensificada en la que la energía interior emerge en la danza”. Con el objetivo de desarrollar un grado elevado de presencia y autenticidad, esta técnica busca encontrar el núcleo de la danza, entendiendo que “Obstruir es lo mismo que destruir y reconstruir el movimiento. Es al mismo tiempo desintegrar y construir y puede ser llamado danza deconstruccionista/deconstructiva (deconstructive)”. Palle describe el método con un claro ejemplo: “en una frase de movimiento definida, el bailarín es empujado por otra persona que sostiene su mano mientras intenta realizar la frase original con la máxima fidelidad posible. Haciendo esto una nueva coreografía es creada que puede ser nuevamente obstruida y así”. De acuerdo al método, el final es el comienzo y la danza no termina sino que continúa y forma parte de un ciclo infinito. Desde esta técnica y filosofía de movimiento resulta interesante ver de qué modo la compañía aborda el tema del pasaje de la juventud a la adultez, o de la inocencia a sú pérdida, o la relación entre vida, muerte y fertilidad sugeridas en la trama original de La Consagración...
La obra que recibió en su país el Premio Nacional de las Artes Escénicas en la categoría Danza 2014, puede ser vista con entradas de entre 100 y 500 pesos. Además de las funciones del 1 y 2 de julio, el Programa de Formación Profesional del Teatro Solis ofrece un encuentro con su director el Jueves 2 a las 19hs. En la misma, el danés hablará sobre su abordaje de La Consagración… y sobre la aplicación de la técnica de la obstrucción en este y otros trabajos.


OTRA DATA

Miércoles 1º y Jueves 2 de Julio, 21:00 hs. Teatro Solis.

Espectáculo con desnudos explícitos, recomendado para mayores de 15 años.

Compañía: http://www.granhoj.dk/
Charla: inscripcioneseducacion@teatrosolis.org.uy

Tel: 1950 3323/25 int 110





viernes, 26 de junio de 2015

Nombrar lo improvisado. Sobre Underscore Montevideo 2015






TEXTO COMPLETO: 

LA DIFERENCIA COMO TIPO DE CONEXIÓN
CONTACTO GLOBAL
PALABRAS PARA LO QUE NO GUARDA NOMBRES
NOMBRAR LO IMPROVISADO


Underscore Global en Montevideo. Taller Casarrodante, 20 y 21 de Junio de 2015.
A un día de empezar el invierno pero con una temperatura que lo adelanta, aproximadamente 30 personas se reúnen para bailar durante 4 horas y realizar la práctica conocida como Underscore Global. De modo simultáneo otros grupos de otros países se reúnen con el mismo propósito, sincronizando inclusive dos instantes para realizar pequeñas danzas orientadas a puntos cardinales comunes (este y oeste respectivamente) e integrar así una cadena de energía coreográfica trazada a modo de círculo entre las ciudades participantes. Por ahí viene la cosa.

Improvisar una estructura no improvisada
Underscore* - término de difícil traducción - trabaja a partir de la observación de que en toda improvisación hay partituras o patrones subyacentes, contingentes pero a la vez recurrentes, que aparecen e informan de cualidades o “fases” a una improvisación. Creada por Nancy Stark Smith a partir de años de observación de jams - encuentros en los que al igual que en jazz un grupo autoconvocados de artistas con o sin experiencia se encuentran para improvisar libremente -, y décadas de enseñanza del contact-improvisación (en adelante CI), el Underscore es una estructura que busca proveer un mapa de conceptos y símbolos para un fenómeno resistente a ser aprehendido por el lenguaje: el de la improvisación. Como lo sugiere la famosa expresión de Paxton “la improvisación es una palabra para algo que no puede mantener un mismo nombre”**, y por otra parte es interesante cómo
el CI es una técnica que a lo largo de su historia resistió su sistematización, ya que ésta implicaba dos procesos que sus creadores y luego su comunidad no deseaban: su fijación y normativización por un lado, y la identificación de un “autor” de dicha sistematización por otro. Es dentro de esta filosofía anti-metódica, (o anti dogmática) que el Underscore propone posibilidades más que normas, enuncia cualidades de experiencia más que las formas o duraciones que éstas deberían tener. La estructura es compleja pero invita a ser transitada en el “tiempo del cuerpo”, concepto del CI para referirse a la escucha de las necesidades de éste como parámetro para la acción o inacción y sus duraciones. Nancy es una de las fundadoras de esta técnica junto a Paxton y otros colegas de Judson Church, colectivo considerado creador de la danza postmoderna norteamericana (de la que deriva la contemporánea). Además de una vida dedicada a compartir e investigar el CI, Nancy fundó y dirige actualmente junto a Lisa Nelson la revista CQ*** que en marcha hasta hoy ha nucleado diversos tipos de textos sobre esta práctica y operado como centro de comunicación e intercambio de la comunidad internacional relacionada a ella.
El Underscore es una partitura o estructura de jam/contact/improvisación/composición desarrollada por Nancy Stark Smith en 1990 y que desde entonces ha ido evolucionando. Conocida y practicada internacionalmente la partitura guía a los bailarines a través de una serie de "cambios de estado": “relajamiento y sensibilización en relación a la gravedad y el soporte, interacción y circulación grupal, encuentros de Contact Improvisación, yendo al final a una improvisación grupal, y de nuevo al descanso y reflexión”, nos informa el evento de divulgación****. En un texto creado por Nancy y colaboradores se dice: “hay 20 fases de la partitura – la cual cada una tiene un nombre y un signo gráfico – que crean un mapa general para los bailarines. Dentro de ese marco los bailarines son libres de crear sus propios movimientos, dinámicas y relaciones- entre ellos, con el grupo, la música, y el ambiente. Cada Underscore es único, ofrece una rica experiencia del fenómeno humano y artístico de la danza improvisada”.
Underscore Global es un evento internacional de una comunidad que también lo es – aunque llamó la atención al ver el mapa de participantes la ausencia de Àfrica - y cuyas características no son fácilmente asimilables ni al campo artístico ni al social ni al terapéutico. Esta comunidad que ha crecido enormemente en los últimos años, traza un singular circuito de movilidad entre sus eventos, maestros y festivales, explorando la posibilidad de lo familiar a micro y macro escala a través de una danza en la que dos extraños pueden tener un contacto íntimo. En palabras de Nancy, una danza que busca “la diferencia como modo de conexión”.

Montevideo Underscore
La calle Salterain tiene ritmo de domingo y de invierno y minutos antes de las 11 am - hora pautada para el arribo - ya somos varios los que estamos llegando o llegados, cambiándonos de ropa o de saludo. Underscore se trata de un Jam con la conciencia amplificada de lo que está sucediendo y para hacerla entrar en calor se dio una charla el día anterior, que orientada por Mariana Carriquiry y Valentina Kaplan reunió a unas 15 personas para pasar y repasar la partitura. El Taller Casarrodante***** que siempre está lleno de clases y estudiantes se abre únicamente para esta práctica, cediendo el espacio para el evento. Dentro de la gran casa somos un conglomerado achuchado que ocupa aproximadamente ⅙ de su capacidad, pero imaginar a esos otros underscores en ciudades próximas o distantes ensancha el presente de este encuentro. Casi todos se conocen entre sí y el arribo energético se baja con mate y conversación. Aglomeración en el vestuario mientras una mesa se va poblando de comidas para compartir al final de la práctica. En el salón hay impresiones de google maps indicando las 66 ciudades donde el Underscore está siendo practicado este mismo día (y en algunos casos momento). Sobre una de las paredes también se encuentra el sistema de símbolos de la estructura, que tiene un dibujo para cada uno de las fases y conceptos que la integran. Hay quien ve estas notaciones y recuerda lo conversado ayer, mientras que otros se relacionan libre e intuitivamente con ellas. Exceptuando materiales como colchonetas, un par de pelotas y telas colgantes, el espacio está vacío y en él de a poco entran unas 30 personas. La presencia de 3 niños llama la atención y desde el inicio sabemos que su participación será una fuente de estímulos (sonoros y kinéticos) importante durante todo el encuentro. Arribar energéticamente para luego juntarse en una conversación o pow-wow tribal, en la que se intercambian nombres e información muy básica sobre lo que sucederá en las próximas 3hs y media. Si durante el día anterior se había discutido sobre el carácter descriptivo o prescriptivo del Underscore - es decir si es un conjunto de reglas a seguir o un marco descriptivo que puede servir de orientación sin coartar -, en el día de la práctica esto es librado a la experiencia que cada uno decida tener y también a la familiaridad o no con la estructura. Algunos participaron de la charla, otros ya practicaron el Underscore, otras están teniendo su primer experiencia. Esta asimetría respecto al conocimiento de la estructura, así como a los diferentes niveles de experiencia en la práctica del CI, enriquece al grupo y a la experiencia singular de cada uno.
Durante la deambulación inicial pienso que lo más interesante de Underscore no está en ninguno de los dos extremos de su lectura: ni en interpretarlo como un “deber ser” - lo que nos forzaría a tener que generar o pasar por fases obligatoriamente limitando por ende la improvisación-, ni tampoco pensar que ella describe lo que puede o no suceder y por ende debemos olvidarla durante la práctica. Es desde una relación más compleja entre pensamiento, movimiento, decisión, cognición, lenguaje, comunicación y tiempo que la partitura-mapa invita a atravesar la experiencia con estos conceptos pero también a atravesar estos conceptos con experiencias.



Agitar la masa
En los papeles colgados de las paredes se lee la secuencia de fases o estados que componen la estructura: arribo energético, arribo físico, pow wow o charla inicial, preambulación, skinesfera o esfera de la piel, ligarse a la tierra, movilizar/agitar la masa, trabajo con quinesfera baja y quinesfera alta, quinesfera andariega o expandida, superposición de quinesferas, pastoereo o “grazing”. Luego se abre un momento para las conexiones y para la variedad de posibilidades de relación que puedan emerger durante la improvisación (y que pueden durar segundos u horas): toque, atracción, repulsión, coincidencia, intersección, confluencia, divergencia, tangente, contraste, influencia, empatía. compromiso, desarrollo, resolución, des-compromiso, dos-individuos, recirculación-reciclaje, partitura abierta, resolución final, soltar el todo, cosecha, pequeña danza de cierre, encuentro final para compartir.
Además de estas fases, la estructura propone otros estados no secuenciales: consciencia telescópica, flujo, espacio en blanco, escucha, observación, botón idiota (funciona para los momentos en que nos abruma la cantidad de información y estímulos ante los que estamos intentando ser sensibles y necesitamos recomenzar desde un nuevo arribo).
A lo largo 4 horas situaciones diversas se componen en el tiempo real de la improvisación, también hay tiempo para mirar y para salir y volver a entrar. La palabra no aparece pero si la voz y el sonido de los cuerpos en movimiento, el sonido impudoroso de los niños que es un trasfondo de casi todos los momentos. Alguien en la ronda final dijo que fue un Underscore muy under y yo al escuchar recordé todos los momentos de quietud y silencio y las decenas de encuentros casi invisibles pero poderosos que habían sucedido. Este Underscore no fue de un contact acrobático o riesgoso, y si tuviera que describirlo melódicamente diría que tuvo los acordes de una constante variación pero no fue ciertamente un rockanroll.
Así como hay algo de intraducible a conceptos en la práctica del CI, hay mucho de indescriptible sobre lo que sucedió este domingo. Escenas colectivas, dúos, momentos de mucha y poca escucha, cuerpos relajados y en máxima actividad, dejarse influir o proponer, converger en una situación o saborear la divergencia que conduce a una nueva situación. El trato amoroso y un cierto tempo pacífico en común entre cuerpos que exploraron la improvisación casi todo el tiempo en contacto, caracterizaron a este Underscore montevideano. No es sólo el frío lo que nos hace buscar estar juntos.

Improvisación en contacto: la gravedad del encuentro
Algunos piensan en el contact como una práctica hippie y tribal, otros como la vertiente promiscua de la danza contemporánea, otros como un ghetto o un sub-campo dentro de la danza. Hay quien piensa en el CI como tecnología somática y también como dispositivo político de convivencia. Otros lo estudian en tanto herramienta para ampliar la percepción del presente y modificar nuestros hábitos de relación y de decisión en la danza (y en la vida). Hay por este motivo quien lo ve como una terapia, otros como danza social - es curioso cuánto se parece a una milonga o baile en algunos sentidos -, otros analizan sociológicamente las posibilidades presociales de movimiento que habilita esta práctica para la que lo imprevisible ocupa el número 1 de su ranking heurístico de tesoros. Artistas se acercan al CI en tanto modo de entrenamiento y (menos frecuentemente) en tanto lenguaje escénico, pero también no artistas se animan a practicarlo, encontrando dentro de él códigos mucho menos exhibicionistas que perceptivos, entre cuerpos menos soberanos que interconectados, menos técnicos que lúdicos, menos elevados que gravitacionales, conscientes de su socialidad pero permitiéndose a la vez entre-paréntesis. Con ellas juega el CI percibiendo que como observa Agnes Martin "la única cosa que quedó de la naturaleza es la gravedad".

 También hay quien ve al CI como una danza inclusiva, como práctica política de democratización del cuerpo, como culpable del carácter asexuado/asexuante de esa propia democratización neutralizando el cuerpo, como catársis, como fuente de creación, como creación, como introspección, como meditación. Probablemente todos están en lo cierto.
El CI es una danza conocida por realizarse a partir de un punto de contacto fluctuante y variable en tono e intensidad entre dos o más cuerpos o entre un cuerpo solo y el tiempo/espacio. En tanto técnica y filosofía, la emergencia del CI tiene que ser entendida en el marco de una historia que encuentra a la danza preguntándose sobre sus posibilidades más allá (o acá) de la espectacularización. En ese sentido propone una tecnología experiencial, difícil de traducir pero también alejada de nociones productivistas del cuerpo. El cuerpo en estado de goce, el tiempo del cuerpo, la percepción, lo social y lo presocial, los límites que aportan nuestros hábitos y estructuras y las posibilidades de reconocerlos y / o deconstruirlos, son preguntas y desafíos que esféricamente abordan el CI y el Underscore, estructuras improvisables que dependen de nada salvo la relación. Y ahí la potencia de su política coreográfica.



LINKS DE COSAS QUE MENCIONO:

*Underscore por Nancy Stark Smith: http://nancystarksmith.com/underscore.
**Improvisation is a word for something that can’t keep a name’, Contact Quarterly, Spring/Summer, pp. 15-19.




jueves, 18 de junio de 2015

Sangre Escénica sobre SAVIA de Marcos Ramírez Harriague









TEXTO ORIGINAL COMPLETO: 

SANGRE ESCÉNICA
Savia de Marcos Ramírez Harriague en el Ciclo Montevideo Danza.

Es frecuente que cuando nos referimos a la nueva obra de un artista, pensemos en ella en tanto unidad o proposición sui generis, olvidando que en la práctica las diferentes investigaciones creativas y proyectos por los que un individuo o grupo transitan, se retroalimentan y contaminan de forma determinante y continua en el tiempo. “Savia” explota esta continuidad transversal a diferentes proyectos y se propone sistematizar una metodología de trabajo que el equipo de dirección investiga desde el 2011.

Marcos Ramirez Harriague es un creador relativamente jóven (nacido en 1987) aunque ya experiente en el rol de dirección, que desempeñó en proyectos anteriores tales como “¡¿Otra vez arroz?!” (2009), “Matilde” (2012) y “La Pecera” (2014). Actualmente becario del FEFCA en el área de danza, su linea trabajo es sin embargo difícil de clasificar en términos de estéticas o lenguaje, ya que diverge tanto de las convenciones teatrales más clásicas como de ciertos consensos implícitos en el campo de la danza contemporánea. Según él mismo, su formación se ha dado en el tránsito entre las artes escénicas y la psicología, intersección desde la que el creador formula su actual proyecto escénico titulado “Savia”.

En conversación con la diaria, Ramírez comentaba que su investigación de larga duración consiste en la creación y búsqueda de material escénico basado en la experiencia de vida de cada intérprete: “Más allá de la formación de los creadores, me importa conocer y acompañarlos en sus propias búsquedas haciendo que aflore desde la expresión parte de su verdad.”

Ramírez maneja el concepto de "verdad escénica", cuyas resonancias son diversas y dialogan con diferentes posibles enfoques que van desde el realismo teatral, al método stanislavskiano o teorías sobre la representación. Al preguntarle sobre el significado del término en el marco de su investigación, el director nos respondía que “es un concepto que nos identifica como grupo y que se relaciona a la implicancia del interprete creador con el material que pone en la escena, es a su vez la búsqueda de un lenguaje que promueva la resonancia afectiva con el espectador y su verdad. Es estar permeable al momento presente permitiendo que el movimiento emerga desde la sensación y no solo desde la forma.”

De acuerdo a estos objetivos, el proceso creativo de “Savia” consistió en palabras de su director en una “búsqueda genealógica tanto individual como colectiva. Un proceso de reencuentro con los patrones y roles propios de nuestras familias” que atiende a la necesidad de “generar espacios que promuevan y habiliten el trabajo con y desde la vulnerabilidad, entendiéndola como potencia. Alejándonos de lugares conocidos y confortables para habitar incomodidades y afecciones que produzcan desde lo nuevo, desde lo auténtico.”

El grupo de trabajo de “Savia” - cuyo elenco está conformado por Marco Benvenuto, Carolina Fernandez, Macarena Gonzalez, Daniel Pena, Pilar Roselló, Verónica San Vicente y Axel Silva, y que cuenta con un grupo no menor de colaboradores entre quienes se encuentran Lia Ramirez Harriague, Sofía Lans, Pablo Muñoz, Pablo Auliso, Andrea Auliso, Macarena González, Bruno Guerra, Axel Silva - fue convocado para la creación de “La Pecera” y en su sinergia dio lugar a esta nueva creación que responde a la invitación de Leonardo Durán y Tamara Cubas para participar del ciclo de Montevideo Danza 2015. Por la temática que convoca y las herramientas que emplea, la presentación de esta obra dentro de un ciclo de danza contemporánea plantea un encuentro interesante: el de un proyecto basado en el concepto de verdad escénica y en elementos teatrales y biográficos de representación por un lado, con un lenguaje artístico que vivencia desde hace décadas una fuerte crisis ante conceptos como verdad, representación o autenticidad, por otro.

Es un hecho que en los últimos años, Ramírez ha sido premiado con diversos reconocimientos y apoyos y en tanto creador jóven ha contado con espacios para la investigación y presentación de su obra. En esta instancia aspira a que Savia despierte en el público la posibilidad de reflejarse en nosotros viendo sus propias historias, fantasias, secretos y verdades familiares”. La propuesta se propone un objetivo ambicioso y si logrará o no inducir (e inducirnos) a esta relación de identificación y afecto, es una verdad que sólo podremos descubrir concurriendo a verla y una vez que la savia esté corriendo por las venas de escena.