miércoles, 13 de junio de 2018

ABORTAR EL PUNITIVISMO: nuestros cuerpos, nuestra lucha


                                                                                                                                                   Foto: Colectivo Manifiesto

"Que sea ilegal pero si le pasa a mi hija de alguna forma lo arreglamos”

“Todo feto debe nacer, ahora si vive en un mundo de mierda o cuidado por alguien que no deseaba la maternidad no importa”

“Odio a las mujeres y odio que puedan decidir sobre la vida; para qué construimos un mundo de hombres si la palabra final la tienen las mujeres?”

“Con ese verso de sus derechos van a acabar con la familia”

“Sin maternidad compulsiva, obligada y teleológica se desestabiliza la sumisión que hemos logrado al darles a las mujeres el rol de cuidadoras de nuestros hijos y convencerlas que renunciar a todo para criarlos es la máxima felicidad que pueden conocer en la vida. No puede suceder”.

“Esto de luchar contra el aborto pone de manifiesto que garchar a lo loco sin pensar las consecuencias es algo que sólo podemos hacer los machis, quedamos en orsai...”.

“Yo si fuera mujer recontra abortaba. Sabes lo que es que te crezca un pibe adentro!?! Pero bueno, ellas nacieron para eso”

“Esto de abortar de la maternidad por elección no hará que muchas mujeres se den cuenta que pueden decir que no a muchas otras cosas?”

“Si es mi mujer y el bebé es de otro que aborte” (esto lo resolvemos entre machos)

“El estado debe velar por el bien de la familia (que ya no existe salvo en la retórica moralista de la 
derecha más rancia pero nos viene bárbaro para estirar un poco más la fecha de vencimiento de nuestros privilegios)”

“Me cae tan bien el Papa”

“Las que abortan están desconectadas de su yo femenino trascendental, son posmodernas alienadas del ciclo natural y sagrado de la vida y la reproducción. Yo lo sé porque SOY MADRE”

“A mis hijos les caería medio mal que saliera por ahí a defender el asesinato de bebés, no te parece?”

“Son lesbianas, brujas, putas y quieren acabar con la especie, apoderarse del mundo y cortarnos la pija a todos”.

Algunos de los argumentos que se han escuchado por parte de los anti-abortistas:
Y mientras tanto empieza el mundial y la camiseta que te tenes que poner no es celeste ni azul: es verde.
Y mientras tanto del otro lado de una frontera ridícula me desperté pensando en argentina y como la lucha por nuestras cuerpas sigue en pie, sigue sangrando, como nuestros derechos aún no nos pertenecen a todas.
Me desperté pensando en las amigas que acompañé a abortar y en las que me acompañaron, en biopolítica y feminismo, en las fantasías y pulsiones de vida-muerte que se ponen en juego en los debates, en la estigmatización de quien no se ajusta 100% al modelo que "mujercitas" diseñó para nosotres, en quien no quiere ser un nodo de la cadena del gran útero universal, en lo jodido que es no cumplir las expectativas convencionales, en cómo se necesita abrazarnos y mandar a la mierda a lxs hipócritas y a la hipocresía, en la niña de 2 años violada y asesinada en su propio hogar por el padrastro hace unas horas, en los cuerpos que no importan, en los cuerpos que vigilan.
Ya estamos abortando y lo que muere son sus privilegios y su poder sobre nuestros cuerpos.

Hoy es un día importante en argentina pero también para todes. Queremos aborto libre, seguro y gratuito. Y que dejen de ser tan forros porque nos están viniendo ganas de cerrar la concha y no abrírselas nunca más hasta el fin de la eternidad.
Hay que expropiarle a Misión Vida la defensa de la vida!
Hay que poder decir que no, incluso para encontrar otras formas de decir que sí.


LEGALIZAR EL ABORTO E ILEGALIZAR LOS PRIVILEGIOS
TODAS JUNTAS Y TODAS LIBRES! Publicado en Lobo Suelto! y La Tinta

domingo, 3 de junio de 2018

De la politización de la danza a la dancificación de la política (Tesis)

De la politización de la danza a la dancificación de la política (Tesis Doctorado RLL-UMICH)


                     Si la danza ya se politizó es hora de dancificar la política.    





>> Resumen <<

Esta disertación parte de un análisis de las formas de polítización de la danza contemporánea en el campo cultural brasilero y culmina en el estudio coreográfico de las movilizaciones de protesta de Junio de 2013, que tuvieron lugar en el espacio público de varias ciudades de este país. La disertación analiza las obras Wagner Ribot Pina Miranda Xavier Le Schwartz Transobjeto (Wagner Schwartz), Eu sou uma fruta gogoia em 3 tendências (Thelma Bonavita), Matadouro (Marcelo Evelin), The Hot 100 Choreographers (Cristian Duarte), Lote (Duarte), Como_CLUBE (Bonavita) y Proyecto Multitud (Tamara Cubas) con el objetivo de observar cómo en diálogo con sus contextos, problematizan la identidad, la historia, la nación, al cuerpo como archivo y a los modos en los que estas dimensiones organizan la vida social contemporánea. En diálogo con el abordaje de Jacques Rancière sobre la política de la estética (The politics of aesthetics...) y el de André Lepecki sobre “coreopolítica” (“Coreopolítica...”), la disertación se propone problematizar los modos en que lo coreográfico es o no capaz de interrumpir sensibilidades hegemónicas y crear nuevos espacios de experiencia y relación. Posteriormente estas conceptualizaciones son contrastadas con el enfoque “impolítico” desarrollado por autores como Roberto Esposito (Terms of the political...) y Alberto Moreiras (Línea de sombra...). Los capítulos uno y dos se concentran en obras escénicas que discuten performativamente la identidad brasilera y los procesos históricos y semióticos en disputa en su conformación, haciendo foco en las tensiones entre lo global y local y en la historia brasilera.

El capítulo tres se enfoca en la historia y convenciones del campo dancístico brasilero y uruguayo; el énfasis de su recorrido está puesto en la tensión entre lo espectacular y lo fenomenológico, que a lo largo de la historia dan lugar a poéticas y políticas que conviven conflictivamente. El capítulo se enfoca en diferentes modos de entender la representación y la comunicación de los lenguajes dancísticos que anteceden a la danza contemporánea así como a los que la habitan. Para ello la disertación presta atención a los marcos artísticos, políticos y culturales que intervienen en los procesos de composición, presentación y decodificación de la danza escénica contemporánea. Atendiendo a las formas teatrales y comunicativas de la danza y del cuerpo, la disertación busca recuperar la potencia política de la dimensión experiencial de las prácticas dancísticas, así como las herramientas organizativas y contrahegemónicas de la coreografía. La tensión entre lo experiencial y lo espectacular expone paralelismos entre la danza y la política y abre preguntas que la disertación aborda al analizar el modo en que manifestaciones públicas y masivas de protesta irrumpieron en la escena política brasilera, incidiendo a través de acontecimientos imprevisibles sobre los procesos políticos institucionalizados de la democracia liberal nacional. El cuarto y último capítulo retoma el foco en Brasil para observar ya no propuestas artísticas, sino el modo en que lo coreográfico en tanto marco de y para la organización social interviene en lo político a través de la generación de encuentros presenciales de los cuerpos y de experiencias colectivas que disparan procesos de transformación comunitaria e intersubjetiva. Las reflexiones finales presentan algunas posibles vías para profundizar e intervenir sobre la crisis de representación que afecta a la danza y a la política en la contemporaneidad. 



* para descargar click en el título 

viernes, 1 de junio de 2018

Documento de dos días para ser leído en quince minutos comprimidos en diez de presentación.


Archivo afectivo textual o devolución poética de los trabajos de decenas de estudiantes de Historia y Teoría, Licenciatura en Danza-UdelaR.

Documento de dos clases para ser leído en quince minutos comprimidos en diez de
presentación.


A diferencia de la imágen neutral, fría y científica del archivador, el archivo cuando actúa lo moviliza todo.

Nuestro archivo está ahí organizado para no desbordarnos. Ponerlo a moverse es EL CHALLENGE, mayonesa, holiday on ice, twerking, johny tolengo, Matrix, videoclip, macarena, baila morena, cris morena, rayuela, hula-hula, Mancha pancho, remolino remolacha, asereje, sherk, aja, harlem shake, eje ejeretudejerei o you now aima jami ande quiridiquin.
Recrear, reconstruir, resignificar, revivir, reescenificar.
Hacer un video y luego un texto y luego pedir a alguien más que escriba un texto;
Pedir escribir unas palabras del presente y luego bailarlas; las manchas en las manos de quienes pintaron;
Archivar una marcha y pedir luego un documento de lo visto;
Bailar con quienes fuimos hace 4 años; coreografía transtemporal recreada;
Museo que estereotipa cuerpos y documenta como el lenguaje cuenta y performa transformaciones. La historia oral, la palabra sobre el cuerpo que ya no;
Desembalsamar los recuerdos y sacar los secretos a ventilarse, a habitar el cuerpo de otra, amiga, amor, animal, hijo;
Documentar una danza para luego mostrarla 2 veces a alguien y que haga su versión y de esas versiones hacer un video. Viralizar entre cuerpos una información coreográfica;
alguien filma un video sobre algo que le pasó pero decide nunca jamás verlo aunque si mostrarlo;
Alguien dicta “instrucciones para archivar”.

Una deriva por un barrio o una deriva por mi historia
por cuerpos de danzas que viven en mí
por cuerpos de otres y de las yo que fui.
Cuerpos urbanizados, cuerpos en rebeldía, cuerpos en resistencia, cuerpos que importan, cuerpos del estado, cuerpos desidentificados, cuerpos civiles, cuerpos oficiales, cuerpos que danzan, cuerpos muertos, cuerpos organizados, cuerpos empoderados, cuerpas colectivas, desidentificadas, cuerpos golpeados, cuerpos presas.
SER CUERPOS YA ES POLÍTICO
Ser cuerpos ES polític.
Soy 8 mujeres
Soy el miedo a que me preguntes eso que no quiere hablar en mi. O que si quiere pero le da miedo lo que pienses.

Si hoy la locura es política la terapia también tendrá que serlo. Terapia histórica para las crisis del presente; terapia holística para las heridas, metafísica para cuerpos desplegados virtualmente.
Take me to the church.
Tengo adentro un mar compuesto por los llantos que pude cazar justo antes de que se me salieran. Un mar de olitas de lágrimas que a veces me llenan los ojos y los vuelven más curvos de lo que ya son, como pelotas de agua o burbujas que se hinchan más de lo esperable antes de encontrar el desagüe.
El agua tiene una especie de unidad interna que no es tan fácil de romper y sostener la lágrima es como cerrar las esclusas del acuífero unido interno.

Escribo este doc sin título 1 (que renombro como sin título 2 ¿sigue siendo el mismo?) , esta misma hoja en la que escribieron para después borrar los archivadores del silencio, página en blanco que representa ausencias (hace pausa larga en la lectura)

Archivadores de una marcha, de los silencios que hicimos y que haremos.
El vacío huele diferente cuando está lleno de silencios.

Cuerpo frágil cuerpo cuerpo.  Archivar y traducir tienen cosas en común y es la dispersión inevitable de los elementos. Y que pueden hacerse infinitamente.
No puedo parar no puedo parar no puedo parar no puedo parar no puedo parar no puedo parar no puedo parar no puedo parar no puedo parar no.

La fragilidad del archivo nos dice algo de la fragilidad de la memoria y también de la fragilidad del presente. El yo es aún más frágil cuando se pone a revolver en las ruinas.
Me parece una locura que yo sea alguien”

La experiencia es de alguna forma un archivo. Otrxs dirían que sin sistematización a priori no estaría valiendo. ¿Qué formas y claves de acceso tiene este archivo que actúa, este deseo de re vivir o de sepultar para siempre, este impulso hacia la conexión con algo que ya no está ahí pero de alguna forma aún está ahí?

porqué miramos atrás (voltea)
porqué miramos atrás (voltea)
porqué miramos atrás (voltea)
Las supervivencias de la danza nos hablan de una información que encarnó pero que paradójicamente ya no es tangible, accesible en su estado puro, pasible de una más o menos completa reconstrucción.

Algo muy personal se mueve en estos documentos, en estas prácticas que nos llevaron a hurgar en diferentes archivos: lo cotidiano, lo íntimo, lo histórico silenciado, lo que se hace presente a través de una ausencia.

Archivo desplegado que archiva la intimidad

El presente es densificado por la copresencia y el entrevero arrremolinado de los tiempos verbales. La división entre pasado y presente es la división misma del sujeto leí una vez. Te  acuerdo de mi.

La recreación de lo que otres hicieron es una forma de re vivir en nuestros cuerpos y ser un poco otres.

La historia relampaguea en el instante de peligro

El reflejo es una especie de documento de nuestra presencia pasajera en un lugar, ante una superficie no opaca. Como nos hacemos refractarios para habilitar a otros a verse?
Reflejo de una misma, reflejo siempre distorsionado, que se modifica, curva, invierte, me deforma más cuanto más me acerco más a verme. El reflejo es el archivo-metáfora del archivador que trabaja sobre la historia: nuestro intento de verlo lo modifica, su intento de verla la transforma.  
La historia tiene algo en común con esa especie de rara de sorpresa en el instante en que a través de un reflejo verificamos que estamos ahí. La selfie es espejo de Dorian Grey contemporáneo.
El reflejo se modifica cuando lo percibimos pero también existe sin nosotros; sombras que proyectamos sobre paisajes que registran un “estar ahí siendo”. El reflejo es la constatación subjetiva de nuestra existencia objetiva.
Cómo documentar una ausencia? Cómo archivar un evento del que tengo solo la certeza de que ya sucedió? Como hurgar entre las ruinas inmateriales de las danzas del pasado?
Excoporación e incorporación. Hay que entrenar recordar. Recordar es hacer un recorte del caos.
Recordar es experimentar todo ese archivo que se ha olvidado o vive fuera de la consciencia.
"Quisiera verlo, porque me lo olvido de una manera desesperante" (I.V) dice Idea Vilariño en un poema que Raquel Diana recitaba como una diosa del teatro un domingo de otoño otro de tantos domingos de otoño en el Galpón. Si los objetos archivan historias los teatros viejos son templos donde nos bailan arriba espectros de todos los cuerpos que gritaron, sudaron y lloraron ahí. La danza siempre sucede en espacios llenos de espectros y pasos que otres dieron.
El pasado no está atrás, pero buscar en el pasado tiene algo en común con la sensación que una tiene si se pone a intentar ver con la espalda.
(pausa para intentarlo)
(voltea)
Todos los lugares donde estamos tienen una historia. 10 segundos de largo y 30 centímetros de duración.
El deseo de conexión está en extinción en la era de la hiperconectividad. A veces quiero desconectarme.
Nuestra incapacidad de narrar se relaciona a nuestra incapacidad de experimentar.
Quizás el problema del archivo es sobre todo el problema del no archivo. Mientras escribo esto unos 20-30 trabajos se apelotonan en la bandeja de salida del pensamiento y aunque sé que están ahí no puedo aislarlos del todo. Recurro a la planilla, la recorro, la recuerdo. Cuando la cierre el caos de sus archivos en mi cuerpo quedará ahí, como el desayuno ya digerido que me está permitiendo este esfuerzo.
Re cargamos el drive.  Algún día hagamos algo importante que nadie verá pero que quedará en la memoria de la pared donde algún cuerpo aún desconocido se recostará emplolvándose un poco en eso. El cuerpo no rechaza las informaciones que en él se recuestan.
La historia me absolverá, la historia me absorverá. Qué alivio y qué responsabilidad. Lo que el tiempo ingiere se transforma en la carne del futuro.
Estamos
Hechas para desaparecer o para sobrevivir en restos
Igual que en la performance
El deseo de conexión con el pasado no tiene tanto que ver con el deseo de perdurabilidad sino con la toma de conciencia sobre lo efímero de nuestra existencia
El archivo personal se cruza con el colectivo
archivar la intimidad
en el umbral de la memoria colectiva.  
El diario íntimo se pone en juego, se pone en colectivo, se recuerda en el cuerpo. La carne nos conecta con lo que somos, con eso que siempre estamos ahí, conscientes o no, moviéndonos o no, alegres o no, alimentadas o no, heridas o no. Estamos carne. Qué carne que estamos; debería ser una especie de clave secreta para entrar en un archivo que nos excede pero aún así nos habla.
El cuerpo es mi archivo y lo muevo.
Goteo, lluevo, llueve, lluevo, llueve: quiero que llueva y se desborde la grasera. Quiero bailar con mi hijo o con tu hijo. No tengo un hijo. Salí en la tele. Lo primero que me preguntó mi madre es si no me iba a dar problemas en el trabajo.
Los huesos no guardan la memoria de la carne decía un texto de Massumi sobre deleuze que leímos con diego gil (confirmar).
La confianza en los dispositivos es crucial para no volvernos unas locas del aprehender de memoria, revisando donde está qué. Todas nos hemos puesto a pensar alguna vez cuánto sabemos de aquello o de lo otro. El archivo se vuelve potente cuando entra en acción.
¿Puede un archivo ser construido sin intención? Sin método? Puede un archivo ser (“Fortuito”)?:“no deja al azar pero construye desde lo accidental”.

Danza intuitiva para una historia hecha intuitivamente; historia intuitiva para una danza hecha a...  Si recordara todo pero todo todo – cada segundo y minuto - no me daría la vida entera para poder recordar.

Toda danza es la puesta en quietud o movimiento de un archivo. Las técnicas son de alguna forma la sistematización de un archivo que guarda movimientos, conocimientos, experiencias devenidas en formas o en conceptos o ambos.

Un archivo siempre deja cosas afuera, siempre malinterpreta, erra de etiqueta, organiza y separa, selecciona mal, olvida, identifica como secundarias cosas que no lo son.

El archivo implica transformación que es el costo de la supervivencia de una información de una a otra a otra a otra a otra a otra a otra.  
experiencias que generan nuevos documentos
documentos que generan nuevas experiencias
experiencias que generan nuevos encuentros
encuentros que generan nuevos encuentros
de la history board a la story board a la historia coreográfica a la coreografía historiográfica.

Bailar entre textos y cuerpos

El artista es un historiador

Retazos conceptuales, huella sensible, registrar en barro lo percibido, juntar 2000 fotos en 2 días
Los atletas cósmicos de dalí
Archivar o vivenciar archivar o vivenciar
Intentar grabarlo todo y que te falle la cámara
ayyy archivo que traiciona al archivador
El pie en el tiempo real y el pie filmado, proyectado
Huesos cuentan historias
El abrazo
o el grito aparecen – a veces juntos - para descomprimir el disco duro ya rígido de tanta información

¿El retorno a un mismo lugar es posible?
No
Pero la información queda. Es casi como un virus. Estarán archivando esto aunque no quieran.
Ayy de la inevitabilidad
¿Qué diferencia hay entre la experiencia y el archivo?

La obra es la forma que toma una experiencia cuando intentamos darle acceso a otre.  Cuando la organizamos para compartirla.

Un texto es escrito para después ser borrado.
Diarios íntimos del pasado en cuerpos públicos del presente. A través de la voz de otras memorias resurgen de mi útero y me conectan con todas las mujeres. Mi madre emocionada recordando un aborto, yo emocionada recordando un aborto.

¿Que dice el silencio y qué dicen las cosas que fueron acalladas cuando ganan voz? El silencio está lleno.
Está profanado
Está

El archivo nos trae piezas que no siempre se hacen presentes
Nos habla de quiénes somos a través de nuestras vivencias
Un verso en primera persona puede ser el enunciado más universal del mundo

Nos conocen por nuestros archivos, por nuestros falsos archivos, a veces creamos archivo para ser vistas por lxs demás.  Archivar en el cuerpo es inevitable

No tenemos ni idea del futuro cognitivo que producirá el acceso al exceso de archivo de la contemporaneidad. Dispositivo electrónico, cuerpo cibernético, teléfono inteligente.

No tenemos ni idea de lo que es el archivo.
Zelmar PRESENTE
Célica PRESENTE
Hay archivos que nos piden soltar los párpados y cerrar los ojos para percibir el plano espacial temporal sonoro. El aire moviéndose y la quietud vivenciada como  movimiento.

QUE SE ARCHIVA COMO SE ARCHIVA  COMO SE DA ACCESO AL ARCHIVO

La autoría de un archivo aparece en la medida en que se admite su carácter siempre parcial, siempre incompleto, siempre finito. Cuánto más desaparece el autor del archivo más frío es el archivo. Al mismo tiempo cuando el archivo actúa deja a su autor afuera. No le consulta. Y así un pedazo de tiempo se fuga de su arresto domiciliario.

¿Confiar o no en el archivo? Y de confiar: ¿confío en su autor o en sus enigmas?

Desfragmentación de archivo
Tarjeta de memoria
Drive
Drivers
Pendrivers
El archivo nos da la clase de danza y tecnología, de danza y mediación, de afectos y tiempo. Siempre escaso y siempre generoso. O generoso en su escasez. O constante en su efemeridad.  
La historia, cebolla y las capas, el barrio, el barro. Soltar palabras
Improvisar archivar puede convertirse en una performance en sí misma
Actuan jintxs los archivos y lxs archivadores; desean recuperar un saber que siempre tuvimos
Lo generacional
Cuán lejos está “el pasado” que archivo
Y si deseara archivar el presente?
Ahora. Digo ahora. Ahora. No, AHORA.
Ahora sí.
Yo vengo a ofrecer mi archivo o en otras palabras mi corazón
Lloro por Gustavo
Hasta este momento me ha gustado vivir.
Primero de junio de 2018, 19.25 pm.





domingo, 20 de mayo de 2018

Marcha del silencio: y ya son 23.




                                                                                                                            Foto: Rebelarte

Una marcha más, y ya son veintidós. 1996 fue la primera vez que fuimos a Jackson y Rivera y luego a 18 con nuestros carteles y velas. 1996 es otro país, o no tanto. Demasiado el mismo país. Cuatro décadas se demora ya la verdad, y la justicia muchas más. Décadas en las que algunos dejaron de quererlas, golpeados por dos confirmaciones populares de la impunidad de los crímenes de lesa humanidad, golpeados por la indiferencia, golpeados físicamente y emocionalmente.

Y marchamos de nuevo. Los relojes nuevos de la IM dicen 13º de frío y escriben intermitentemente “mañana” sobre la cabeza de los manifestantes. Apenas un poco más arriba se ve la publicidad de un niño con su madre, él le agarra los cachetes y ella se ríe. En la tardecita fría se juntan grupos o solitarios. Por los costados de la marcha pasan edificios y casas que con su luz y tele prendida alumbran la indiferencia y nos la ponen en la cara. Algunos eligen elevar sus consignas desde el costado como diciendo acá estoy pero no pertenezco. Otros pasan y nos etiquetan de anacrónicos, de obstinados, de obsesivos. Juntamos dolor explicándole veintidós, veintitrés, veinticuatro y veinte mil veces a gente que queremos mucho por qué la marcha del silencio, por qué de estos brazos de viejitas cansadas que soltarán sus pancartas el día que se mueran. Ese dolor es la continuación del terrorismo que nos vive adentro.

Hace cuarenta años que los buscamos y ya es sabido, si los milicos callan, es porque pueden. Algún milico viejo mira la tv de su living, con sus hijos y sus nietos, y se ríe. Se ríe porque puede. Se ríe con los asesinos, con los gordos del Sirpa en la dirigencia sindical, con el “nunca más uruguayos contra uruguayos”, con la épica de la guerra tupamara, con el cambio en paz, con “mirar para delante”, con la represión en los barrios, con la persecución a grupos “radicales”, con la democracia disciplinada, con los trancazos judiciales, con el espionaje militar, en fin, con el estado. La impunidad no es un capricho, es regla del juego y si se acaba el juego ¿Quién pierde?

Otra marcha más, y ya todas se parecen. El silencio que avanza, lo conocemos de siempre. Pero otra vez lo escuchamos, y vamos. No tiene mucho más para decir, que el estado es responsable, todos lo saben. Lo ominoso siempre es parte de esta multitud silenciosa. Hay lenguaje en el silencio y no podemos dejar que nos hable. Hay un “nunca lo sabrás” en este silencio y en el acto de la desaparición. Es por eso que este dispositivo de manifestación es potente pero también agota. Es por eso que el silencio performa o metaforiza la impunidad reinante en nuestro país y por eso lo ponemos en la calle.

Pero este silencio también se nos puede meter en la garganta y en los huesos, este silencio nos hace cantar el himno con voces cada vez más sofocadas, y el tiranos temblad es un hilo fino de voz que la tristeza no deja retumbar en la avenida. Palmas tímidas. Cuerpos moviendo lo que no puede moverse. El silencio no puede ser confundido con el de un velorio: acá no hay cuerpos ni certificados de defunción, no hay “causa natural”, no hay explicaciones.
En esta marcha se juega algo sagrado. Quizás tiene que ver con a quien, en el fondo, podemos llamar compañero. También con rumiar las derrotas y con sentirnos solos, aún acompañados. Es difícil discutir políticamente lo sagrado. El ritual de la marcha nos pone en un estado de ánimo que no existe en otras manifestaciones, en el que hacemos un duelo que no sabemos cuando va a terminar, ni cómo nos va a ayudar a pensar a la lucha de los desaparecidos, y a la nuestra, por la construcción de otro mundo.

El estado tiene como obligación preservar nuestros derechos, e incumplió con su parte del contrato social. Y es responsable, pero que reclamarle que se haga cargo no nos haga pensar que lo que pasó fue que el estado se volvió loco y que la sociedad fue una víctima. Que el discurso de los derechos universales y atemporales no nos haga olvidar que hubo lucha en los 60 y hubo lucha en los 80 y hubo lucha, brutalmente desigual, en los 70. Que el estado no es algo abstracto, sino un terreno de disputa, y en esa disputa ganaron intereses imperiales y oligárquicos, y siguen ganando, aunque ganemos. Queremos que el estado nos proteja, pero también tenemos que protegernos entre nosotros.
Si llamamos por su nombre a esta impunidad, se llama ‘si la izquierda se hace la loca nos matan a todos y no pasa nada’. El problema con la palabra impunidad es que nos hace pensar que si tan solo encontráramos y castigáramos al culpable, algo mejoraría. Y el culpable es el torturador, o el que mandó al torturador, o el que pactó con el torturador, o el que aceptó ese pacto, o el que aceptó que se plebiscitara ese pacto, o el que pertenece a una organización que no puso el hombro, o el que se conformó con ver al Goyo esposado, o el que dijo que no se podía revertir lo votado en un plebiscito, o el que no hizo suficiente, o el que no votó en el congreso, o en el parlamento la derogación, o la anulación, o el que no rompió con el que no votó. Y sí, hay responsables entre nosotros, y hay que hacerlos responsables, pero que la culpa y la melancolía no nos coman ni nos hagan caníbales, y que este dolor sirva para ganar ánimo y seguir la lucha.

Marchar juntos no puede encontrarnos en un lugar cómodo, no puede ser un entierro en el que nos consolamos entre nosotros. Y no puede encontrarnos complacidos por sentir dolor ante la causa. Los desaparecidos no aparecen, y por eso no los podemos enterrar, y por eso tampoco podemos enterrar la razón por la que los desaparecieron, ni la razón por la que peleamos ahora. ¿Cómo dar voz al grito que vive abajo de este silencio?


* Texto escrito por invitación de Rebelarte para la 23º Marcha del Silencio en Uruguay.
Hoy a las 19hs marchamos nuevamente.

Por: Gabriel Delacoste, Santiago Pérez Castillo y Lucía Naser
Integrantxs de entre.

sábado, 19 de mayo de 2018

Nuestra violencia es insistir



Si habrá que insistir,
en lo que dice la intuición que es importante,
en lo que no termina de dar cierto,
en lo que no promete reconocimientos ni trofeos, 
en lo que imaginamos que podría suceder si,
en dispositivos errantes,
en preguntas que no hay respuesta,
en la generosidad y en el compartir,
en tomar el riesgo de seguir el deseo sin domesticarlo hacia metas que garpan,
en el amor como un campo de batalla (nada que ver con ese mundo armónico, acolchonado y rosa que nos pinta el deber ser platónico y heteronormativo de los afectos),
en conversar horas sin saber bien para qué,
en las organizaciones desiertas,
en insistir en colectivo,
en desorganizar lo que existe por inercia,
en resistir al movimiento en tanto subjetividad organizada para producir y producir,
en rechazar la comodidad en tanto refugio individual de un mundo que grita y se estremece,
en la capacidad de conmoción, de empatía, de escucha,
en el acto desinteresado,
en la potencia contraofensiva del que va perdiendo,
en mapear y enchastrarse en la propia mierda.

Si habrá que insistir en que hay que juntarnos o nos comen en dos panes,
en las preguntas que incomodan,
en las conjeturas provisorias,
en las zonas ominosas,
en las estrategias borrosas,
en la deconstrucción del sujeto,
en el terrorismo subjetivo,
en que dónde están nuestros desaparecidos,
en que la necesidad sobrevivir no nos deprive sensorialmente,
en una sensopercepción para cuerpos colectivos,
en la telepatía, en la imaginación, en la terapia colectiva de los afectos, en las prácticas antidepresivas del día a día, en antídotos para el sinsentido y la pulsión suicida,
en no negar el sinsentido.

Si habrá que insistir con la ideología, con el cuerpo, con las herramientas que tenemos, con lxs rarxs que no se ajustan, con los de afuera del sistema, con las prácticas y los textos, con lxs autores que ya no importan, con la revolución que aún no fue, con el nudo en la garganta, con lo que todavía sigue empezando, contra los pronósticos, las gráficas, la censura y las especulaciones.

Si habrá que sudarla que acá estamos, medio necias, medio recias, medio críticas en crisis.

Si habrá que insistir que estamos acá, contra todas las evidencias, insistiendo. Que es mucho más que la mera resistencia. Que es mucho más que sobrevivir.

Publicado en: Lobo Suelto!

viernes, 11 de mayo de 2018

Sobre cómo danzar sobre un suelo rajado: FIDCU 2018



"Erosión" de Luis Moreno por Nacho Correa

Desde el domingo 6 está en marcha la séptima edición el Festival Internacional de Danza Contemporánea (Fidcu), que este año reduce su escala para abarcar menos pero apretar más.

El festival, que ya se ha vuelto un clásico de mayo, explicita desde su editorial y su curaduría preguntas en torno al presente, en torno a sí mismo y a cómo seguir; preguntas sobre el sentido de seguir haciendo danza contemporánea en un contexto sociopolítico complejo: “Insertos en esta América Latina tan conmovida políticamente, donde el sur viene siendo tomado por las oligarquías de manera violenta, donde artistas como Wagner Schwartz de Brasil han sido censurados, donde la cultura va siendo dejada de lado”.1 El deseo de continuar, pero sin caer en la excesiva institucionalización del festival y sus dispositivos exitosos de encuentro; el deseo de continuar, pero no de espaldas al contexto crítico que vivimos, sino zambulléndose en él, es una impronta muy valiosa de este año. Y es particularmente valiosa para una comunidad –la de la danza contemporánea– que, si bien está creciendo a un ritmo de taquicardia y desarrollando herramientas experienciales y conceptuales para pensar las relaciones entre danza, cuerpos y política, corre el mismo riesgo que el festival (y que toda vanguardia): neutralizar su potencia institucionalizándose y endogamizándose.

¿Cómo programar sin excluir? ¿Existen dispositivos curatoriales que permitan una apertura de espacios y de encuentros, zafando así de la construcción de micro elites o de la mera creación de nuevas tendencias? El Fidcu es un festival que ha ganado prestigio a nivel nacional e internacional, un festival al que desean venir los artistas de moda en el campo de la danza. Pero lejos de acomodarse en el sillón del prestigio conseguido, el Fidcu sostiene su carácter independiente, sostiene el esfuerzo que existe detrás de los encuentros, sostiene programas de formación gratuita para muchísimos estudiantes, profesionales o amateurs de la danza, sostiene las preguntas e insiste en la gratuidad de una buena parte de su programación. Y además de las insistencias hay novedades: formas curatoriales que dejan a los artistas las decisiones; la integración a la programación de propuestas que borronean los límites de la danza y se acercan a una diversidad de dispositivos como el recital o la fiesta; la colaboración con otros proyectos con los que superpone grillas de actividades, preguntas y cuerpos; menos presencia de “famosos” del circuito contemporáneo y más nombres nuevos en su cronograma; la integración de lenguajes y comunidades como las del hip hop o el folclore a su programación; la conversación como dispositivo explorador del disenso; la exposición al contexto nacional y regional; la crisis y la autocrítica como invitadas especiales del evento; la posibilidad de la danza “conceptual” de reírse de sí misma; la posibilidad de tomarse muy en serio su potencial político transformador; la necesidad de parar para preguntarse qué, cómo y con quién hacemos lo que hacemos.

Quizás la conversación más importante sea sobre qué es importante y qué no, en un contexto en el que el neoliberalismo y la lógica del mercado tienen al arte (inclusive al más transgresor y “alternativo”) bien agarrado, en un contexto en el que necesitamos pensar y actuar desde el cuerpo y no sólo para crear obras de danza, sino para activar posibilidades de resistencia. La danza y el teatro vienen hace tiempo proponiendo “poner el cuerpo”: hoy la situación indica que urge ponerlo, en la calle, en los teatros, en las escuelas, compartiendo tecnologías sensibles de relacionamiento, a puertas cerradas o abiertas, insistiendo en la obra, quizás dejando de hacerlas, o quizás cooptando desde adentro los dispositivos espectaculares que ya bien conocemos por resistirlos durante tanto tiempo.

La danza contemporánea desea encontrarse con otros y es a la vez un “otro” para muchos. En este doble reto –la alteridad por un lado y el autoconocimiento no complaciente por otro–, baila el desafío al que convoca, y se autoconvoca la danza contemporánea en este fisurado presente. Más que un festival, el Fidcu es una red latente que una vez por año se activa y acerca cuerpos; una red de colaboraciones entre personas e instituciones que apuestan al sentido de este movimiento. Quedan dos días de encuentro y de movilización de afectos y aún no tenemos ni idea de lo que puede un cuerpo al que se le mueve el suelo.

  1. Editorial de Paula Giuria y Vera Garat en fidcu.com, donde también puede consultarse toda la programación.

Publicado en Brecha

miércoles, 25 de abril de 2018

inteligencia sensible

#inteligenciasensible: en línea hasta que no.

#inteligenciasensible
Guerra mediática. Artefactos cognitivos. Cuerpo media. Inteligencia artificial. Cyberpolítica. Neurociencia. Nanotecnología. Videovigilancia. Cortafuegos. Trazabilidad. Cybercuidados.
Configuración de privacidad. Fake news. Horda virtual. Simulacro. Escándalo. Escrache.
Escuchas telefónicas. Mediactivismo. Cazadores de noticias. Monitoreo en línea. Cortina mediática. Algoritmo. Singularidad. Dystopia. Pixel. Nature vs nurture. Posthumanismo.
Antropoceno. Cyborg. Automatización.
Me cuesta pensar fuera de las redes, aún cuando estoy desconectada.
Los artefactos cognitivos se acoplan a los acontecimientos neurofísicos; las extensiones físicas alteran el funcionamiento del cerebro. Me duele el instagram puede ser una expresión que llegue a existir dentro de algún tiempo.

#cuerpo
El cuerpo es como la inteligencia artificial: no hay que saber como funciona para usarlo (o que te use). Lo virtual abrió un umbral que inclusive habiendo sido creado por el hombre, éste no puede controlar. El edipo de El Padre reactivado o superado: no sólo dios sino que también el humano crea mundos y estos los exceden. Si dios existiera probablemente estaría tan perplejo frente a su creación como una vieja navegando la interfaz.
En el fondo queremos ser como nuestro creador: human creativity ats its purest.
Cicatrices de lo que antes eran claras diferencias organizan el músculo tironeado de nuestro pensamiento: cuerpo - ambiente, biología - cultura, humano - animal, máquina - humano.

#tecnología
¿Que le hace a la mano el celular? Vivimos una era de corporalidad expandida. El cuerpo son sensaciones de gente por ahí.

#mediomedium
Pasamos del cuerpo como medio al cuerpo como media. El presente está hecho de un inmanencia desvestida de cualquier aura.
El cuerpo fue medio de redención, medio de expiación, de conocimiento, de mercancía, de producción, de reproducción. Hoy es cuerpo-media, cuerpo funcionando en relación, cuerpo que desea cuando puede, cuerpo que a veces desea cuerpos, cuerpo que desea más que nada ser deseado. El cuerpo es media de si mismo.
Cuerpo humano no humanizado. Cuerpo conectado. De condenados de la tierra a condenados de la pantalla, trabajamos hacinados pero no nos une la línea de ensamblaje sino la red pública (y las subterráneas). Nos juntamos a compartir soledades en mesas anchas que intentan disimular nuestra alienación. Coworking pero cada una en la suya. Mirarse sin hablarse, verse conectado, compartir: porque ESTÁS. El necesario acto performativo del decir ESTOY es síntoma de un sujeto que se ve cada vez más borrado, más impotente y ante ello amplifica desesperadamente su presentación en la virtual vida cotidiana. Yo también ESTOY.

#afectos
Hay que entrenar ser afectado sin hacerse pelota. Hay que entender que exponerse no es subir 10 selfies por día ni todo lo que pasa por tu mente. Hay que entrenar la experiencia, en definitiva lo único de lo que podemos dar cuenta en tanto humanos. La experiencia como eso que nos conecta y nos da agencia en el devenir de un tiempo que EXCEDE.
No tengo la más puta idea de qué hay que hacer. Mejor me callo un poco. El ruido del flujo de la información permanente suena a acceso al conocimiento pero a veces no tiene nada que ver con él.
La capacidad de pensar, de simbolizar, de hacer esto que llamamos lenguaje o ESCRITURA, es necesariamente parte de nuestra capacidad de experimentar. Lo dijeron muchos lingüistas, psicoanalistas, historiadoras, sociólogxs, pero poco se escuchó al cuerpo, poniéndolo sin embargo, en la primera fila del campo de batalla. La bailarina silenciosa acribillada por las miradas, la piel que no puede dejar de moverse mientras es penetrada por interpretaciones.
La danza no habla así que hay que traducirla. Hay que experimentarla. Hay que traducirla a sudor.
Hoy estoy re fenomenológica.

#actualizacióndelsoftware
¿Como hacer para no pensar lo nuevo sin que sea desde las ideas viejas? ¿Como liberar al presente de los códigos interpretativos útiles para lo que ya no?
Hay que crear zonas de experiencia.
La ciudad es danza para los ojos. La experiencia es lo único que puede actualizar nuestra percepción. La experiencia es percepción que interviene cambiando el mundo con el movimiento del ojo o con el contacto entre aire, piel y aire.
Las cámaras aumentan nuestra trazabilidad. Quizás podemos componer un recorrido subversivo y que nos sigan. Quizás hasta les gusta el destino. O el camino. Quizás nunca lleguemos.
Lo artificial es eso que inventamos porque nos falta. Y nos faltan cosas; cosas que están al alcance de nuestras cuerpas organizadas.
Si las máquinas nos coreografían despistemos al mecanismo.
Despistemos la danza y que salga derrapando por todos los confines.
Hay que desorganizar! Hay que hacerse de un cuerpo sin órganos!
Describimos a la esencia del ser humano y al cuerpo según la tecnología más avanzada que conocemos; fuimos fantasma en la máquina, máquina de vapor, ceros y unos, algoritmo.
La danza parecía la destinada a ser el último reducto de defensa de la naturalidad del cuerpo; iba a ser la denunciante número uno del avasallamiento a la irreductibilidad de la experiencia humana; iba a luchar hasta contrahegemónicamente para preservar la naturalidad del cuerpo y al mismo tiempo la artificialidad de las formas bellas.
Pero el cuerpo es media de sí mismo y nunca rechaza las informaciones que se le apoyan.

#poder
Y, por otra parte, el cuerpo le encanta al poder. El cuerpo es la unidad básica de control de la vida del individuo y sus modos de (a)gregación. Es por eso que lo encontramos en el extremo del utopismo y en el extremo del fascismo, en el extremo romántico y en el racionalista, en el extremo de la naturalidad y en el extremo del cyborg, en la complejidad de las redes eléctricas y neuronales de nuestros sistemas y en la inteligencia emocional artificial de los robots con sentimientos. Es por eso que a veces lo encontramos aislado, como si pudiera abstraérselo. Cuerpo.
El cuerpo no transmuta por selección natural ni por supervivencia del más apto. Su respuesta no es la linealidad de la evolución sino el salto cuántico del conato.
Yo aprendí a escribir mucho porque no sé ser concreta; aprendí a pensar con conceptos porque sabía demasiado poco de las cosas; aprendí a bailar porque algo de la intensidad de la vida no me cabía en los textos. Toda habilidad nace de alguna clase de torpeza y no solo de ventajas evolutivas.
Exasperadas, cada una inventa la estrategia que puede, para sobrevivir o morir y que aunque sea en los propios términos. La sensibilidad del kamikaze.

#inteligenciaartificial
Un robot tiene una inteligencia idiota: solo sabe hacer una cosa, solo sabe sobre una sola cosa. La especialización avanza como tendencia evolutiva en el mundo del trabajo sin que la imaginación nos de para proyectar sus consecuencias.
Odio la especialización; esa tendencia del mercado que te obliga cada vez más a reducir tu interés e investigación a un área y dentro de ella a una megamicroárea para poder vender tu trabajo y vivir de él. Organización militar del espacio del conocimiento y asesinato en masa a la curiosidad.
Las inteligencias son múltiples y son siempre performadas o actualizadas en cuerpos, en formas de vida, tiempo, miedo o calma, temperaturas, tonos de voz, formas de producción.
La inteligencia no tiene que ser natural o artificial, sino sensible.
La percepción no es un medio de transmisión inocuo, que nos conecta y nos desconecta del mundo a la central neuronal de un pequeño fantasma-jefe, que habita la gran máquina de músculos, tendones y huesos que es el cuerpo. La percepción se construye colectiva y políticamente, la percepción se traduce a lenguaje pero se nutre abundante de experiencias.
Una inteligencia sensible es primeramente imposible de practicar desde un cuerpo individual o individualista. Es incompatible con el pensamiento del organismo, con el pensamiento organizado, con la disciplina. Una inteligencia sensible pone a negociar a las imágenes enfocadas y a la visión periférica, al presente de las cosas y a lo que está a punto de llegar, a las formas tangibles y a lo que se proyecta en la invisibilidad. Una inteligencia sensible pone a negociar la diferencia y también cede.

#sensopercibirlarevolución
No es posible apartar el sentimiento del movimiento. El cuerpomedia es una fuga en la separación entre práctica y teoría. Es una rajadura en la diferencia entre extensión y distensión. Es un inconsciente muscular transcutáneo y transitivo. Hace de la subjetividad una colección desordenada de informaciones.
¿Cómo se siente una revolución?
Enseñame sensopercepción para ambientes virtuales, enseñame. Enseñame como se es de izquierda y doble click. Enseñame una inteligencia incorporada, incorporada a la máquina, excorporada. Enseñame una inteligencia sensible que ponga su sagacidad a trabajar para la delicia del tacto, para la generosidad de la boca, para el sudor que sale del esfuerzo gozador de estar juntxs.

#percepciónartificial
You´ll never be alone. Ese slogan promociona el avatar que se encuentra en desarrollo en algún laboratorio de una ciudad de estados unidos cuya función es ser tu dance partner y hasta ejecutar movimiento improvisado. Si, improvisa. Y probablemente sabe qué paso va con esa música mejor que vos. You´ll never be alone: siempre vigilados, hasta por vos mismo vigilados e identificados, solicitados y likeados. Vigilados siempre, por gps, por apps de taxi fácil. Fotografiados, subidos y reconocidos fenotípicamente. Vigilados y presentes en fotos de las grandes ocasiones (porque son como documentos) y de las pequeñas e íntimas (para que quede de recuerdo). La foto de yo estuve aquí. El primer garche con él, el primer aborto con ella. La selfie de justo antes de pasarme a la clandestinidad. Hoy me siento_vigilada :o, y hoy me siento_distraida 8), mirando los recuerdos que fb seleccionó para mi, pensando en los posts que corren frente a mi cara. ¿Cuándo facebook empezará a proyectar futuros a partir de la información que ya tiene de nosotrxs? Hoy preparamos una sorpresa para tí: recuerdos del futuro te proponen como ser para maximizar tus interacciones. Vigiladas y contentas. Vigilada hasta por misma: vos que cuando no tengas más likes, ni solicitudes, ni etiquetados, ni toques, ni invitaciones, ni perfil, ni consensos, ni nuevos memes, ni amigos lindxs, te vas a eliminar, de tus amigos.



#enlineaestáshastaqueno
#hashtaghashtag


publicado en Lobo suelto!