jueves, 30 de junio de 2016

Libertad de Expresión. Entrevista a Fernando Yañez - Comité de Artes del FA



Entrevista a Fernando Yañez, Artista y Presidente del Comité de las Artes del FA

¿Qué es el Comité de las artes?
El comité es una forma de organización política de la gente de la cultura y las artes que tuvo una reactivación antes de las últimas elecciones. Es uno de los 13 comités funcionales que existen y es la continuación de algunas cosas que han venido pasando desde los 70s, desde los orígenes del Frente Amplio (FA), donde hubo un comité de cada una de las disciplinas del arte en su momento, después hubo una coordinadora de trabajadores del arte con una participación bastante activa en la concertación programática de Seregni.
En cuanto a la gente del arte, cuando se formó el FA había una adhesión que hoy no se mantiene.
En el Comité el criterio que está reinando es el de asumir que el FA es una herramienta del pueblo uruguayo para obtener algunas transformaciones, que en algunos casos ha tenido muy buenos resultados y en otros no. Y que es necesaria la participación, justamente para preservar el sentido autocrítico que cualquier herramienta tiene que tener si no quiere dejar de serlo. Nosotros entendemos que en muchos aspectos del tema de las artes y específicamente de la cultura, el FA tiene grandes deudas. No ha logrado colocarlas en el lugar que nosotros entendemos que le corresponde en la construcción de una sociedad que izquierda. En ese sentido el arte parece ser un mecanismo al cual se recurre, un mecanismo publicitario pero no programático. Y nos parece que desde ese punto de vista es una carencia grave. Pero también somos críticos en relación a la no participación o al enojo como reacciones; digamos que la política es muy desmotivadora, la gente se enoja, se retrae. Pero yo entiendo que la retracción es válida cuando uno consigue los planos del edificio nuevo que va a poner en lugar del edificio que demuele. Sino es complicado porque en definitiva no participar es también tomar una posición política, entonces eso es peligroso. Preferimos una participación activa ayudando en la construcción de la fuerza política en la medida de nuestras posibilidades. Con una visión crítica de que la unidad de la izquierda es un logro histórico, y en Uruguay con características muy especiales que no han existido en otros lugares de la región. Ha sido una unidad de la izquierda mucho más madura. Hay un analista político que habla de cómo los gobiernos de estos últimos años en latinoamérica han tenido aciertos pero han tenido también muchos errores que les han impedido inclusive comunicar esos aciertos, hacerlos valer políticamente. Y es que cuando uno no atiende los medios de comunicación, cada error que se comete tiene un peso en la sociedad equivalente al de cien aciertos.

¿Qué propone hoy el comité de artes?

Fundamentalmente dos temas. Uno es, en el marco de la actualización ideológica de la fuerza política, que se revise fuertemente el papel de la cultura y el arte en el proyecto de izquierda del Uruguay. Y como segundo escalón, lo que reivindicamos no solo con la cultura y el arte sino con todas las disciplinas es que - si bien sabemos que las comunicaciones en el mundo de hoy no son las del 70 - hay mail, internet, facebook, - creemos que hay que buscar una forma de rescatar la participación. Hay mucha cosa que las comunicaciones favorecen pero la participación en cada uno de los temas es fundamental. Hay que trabajar hacia adentro y hacia afuera.

¿Cuál es para ustedes lo específico del rol político del arte dentro del campo más extendido de la cultura?

Es compartido con la mayoría de compañeros del comité que acá hay dos temas esenciales. Al arte en nuestra sociedad le cuesta ser reconocido como forma de apropiación de conocimiento, como un proceso educativo. Es una cosa que para una fuerza política de izquierda debería ser importante. Pero además tiene otro componente fundamental para mi gusto en una propuesta de izquierda, y es que el arte sólo existe para otro, solo existe cuando se comparte. Por lo tanto del punto de vista de la construcción de una ética, es esencial para estructurar al movimiento político. Debe haber una concepción política que considere a tangibles e intangibles y esa es una batalla que nosotros creemos que tenemos que dar. Nosotros tenemos un montón de posturas reivindicativas, queremos esto y queremos aquello, pero lo que queremos fundamentalmente es que nos digan porqué y para qué; que haya un plan. Porque si vos no tenes claros los objetivos tampoco tenés claro el camino.

¿Cómo piensan desde el Comité el tema de los derechos de autor y de esta ley?

De la ley, que fue inconsulta, o peor.... El panorama es que en reuniones que hemos tenido con la FEUU nos han dicho esto nosotros nunca lo pedimos, esto nunca lo pedimos, no sabemos qué hace esto acá. Nosotros lo que pedimos es poder fotocopiar lo que necesitamos para estudiar. Entonces vos decis, aca pasan cosas (risas). Hay una asociación sin fines de lucro que se llama Creative Commons, que en uruguay no tiene ni dirección ni teléfono pero tienen abogado y hace tiempo están trabajando con lo que ellos llaman licencias libres, que es que las cosas puedan colgarse o usarse fundamentalmente en los medios electrónicos sin pagar derechos y ha logrado adhesión entre muchos jóvenes que inclusive piensan que la ley vigente les impide colgar sus cosas cuando es mentira. Yo puedo colgar mis cosas libremente, la que no puede colgar mis cosas libremente sos vos. Y eso creo que está bien. En un país donde se defiende la ley de la herencia o la propiedad privada, la única propiedad que pueden hacer valer los autores para intercambiar por su trabajo es el derecho de autor. Debería haber una actitud por lo menos de respeto de la única propiedad que existe con fecha de caducidad; yo le puedo dejar a mis nietos mis guitarras y no le puedo dejar mis canciones.
Entonces depende de qué es lo que plantea la sociedad en su conjunto como régimen para regir la propiedad. Todo el mundo que habló en contra de esta ley lo primero que dijo es que apoya que los estudiantes tengan acceso a los medios necesarios para completar sus estudios: trabajemos para que eso sea accesible. Pero si establecemos una nueva regla para los materiales de estudio, busquemos defender los derechos de los autores de esos materiales y los demás dejémoslo en el árbitro de la propiedad privada, como existe hoy, lamentablemente para mi gusto, pero en equidad con otras formas de propiedad de la sociedad con las cual podemos estar de acuerdo o no.

Por un lado está este impulso de democratizar materiales y por otro una apuesta a la generación y fortalecimiento de industrias culturales de parte del gobierno. ¿Cómo ven eso?

El tema de las artes y de la cultura atraviesa todos los sectores, entonces hay gente que la evaluación que hace es, ¿quién consume música? 100 personas; ¿quien produce música? 1 persona: votamos lo que favorece a las 100. Y eso no es siempre votar a lo que más favorece a la sociedad  Es en todo caso es lo que favorece a mi poder local. Eso no está muy bueno y si tenemos que definirlo se llama populismo, que no es lo que pretendemos.

¿Cuáles son los temas críticos para el Comité de las Artes?

El por qué un gobierno de izquierda debe plantearse un proyecto cultural y en base a qué. Cuáles son los conceptos que rigen ese proyecto cultural. Vos lo planteabas en la nota de Bocca: el tema no es Bocca o no Bocca sino ver qué hacemos. Yo creo que en el tema cultural y en otros temas el gobierno ha corrido el riesgo de convertirse en un ataja penales. Viene la pelota y ataja. Ahora ¿cómo jugamos en el medio campo? ¿Cómo jugamos en el ataque? Eso no está previsto y es lo que nos interesa saber.
Tenemos la utopía de que los hechos artísticos no necesiten del apoyo del estado para sustentarse. Que se sustenten por sus propios destinatarios. Pero por ahora es imposible pensar en el desarrollo de algunas áreas - algunas más que otras- sin el apoyo del estado..
Y las direcciones de cultura nos hacen un detallado informe sobre todo lo que hicieron y vos podes sumar cosas, pero si no las encadenas no es un plan sino una suma de hechos aislados. Además muchas veces las políticas culturales han tendido al activismo, a decir “vamos a hacer un taller de teatro” y está bien pero quizás la gente nunca fue al teatro y es muy difícil que alguien escriba una poesía si nunca leyó una. Me parece que no se puede plantear: hacé. Se puede plantear hacé y además veamos cómo damos acceso a todas las herramientas, porque una cosa es defender la libre expresión pero confundir la libre expresión con el arte es un error grave. El arte implica otro laburo, otro compromiso. El gobierno se ha ocupado mucho de lo que depende directamente del estado, de los cuerpos estables, del Sodre, de la Orquesta Filarmónica. Y mucha actividad barrial, zonal. Pero del medio artístico profesional se ha ocupado bastante menos. El teatro independiente es el que ha salido más favorecido porque además es el sector del arte que tiene mayor organización. Es un interlocutor. Yo veo una relación bastante importante entre la forma en cómo se ejerce la disciplina y la estructura de organización social que se da en cada uno de esos  sectores. El teatro es una disciplina colectiva, se trabaja en colectivo, se ensaya, se va al bar a tomar un café después, y obviamente hay un intercambio permanente de información, de comunicación. Entonces pasar de eso a una organización gremial es muy fácil porque hay un contacto muy fuerte y porque además hay una historia. FUTI y SUA existen desde que yo me acuerdo. Mi padre cuando era un niño me llevaba a actuar y hasta yo tenía un carnet de SUA. Las otras disciplinas han tenido organizaciones que van y vienen, aparecen y desaparecen y que por otra parte se ejercen de forma cada vez más individual como es el caso de los artistas plásticos o los escritores que trabajan solos. Entonces es más difícil que surja una organización en esos sectores.



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Fuera o para versión web

Arte e ideología

Para mi la ideología en el arte no está tanto en lo que está ahí, en lo que pasa ahí, sino en la forma como se pone a disposición de la gente. Yo creo que la ideología en el arte es no considerar al destinatario de tu producto artístico como un consumidor sino como una parte indispensable del mismo proyecto. Es decir, cuando el galpón volvió del exilio tenía 11mil socios, más socios que Peñarol. Eso es mucho más importante políticamente que que pusieran arriba del escenario Fuenteovejuna o El señor Puntila y su criado Matti.  Es decir, el hecho de cómo establecer el vínculo con el resto de la sociedad. Brecht uno de los ideólogos de estos temas decía una cosa que siempre me hizo mucha gracia: a mi no me importa lo que diga el editorial del diario, yo quiero la imprenta. Es decir, quiero la herramienta para poner a disposición. Esa es la hegemonía. Por eso Gramsci decía que el poder no es el poder de los organismos del estado, sino que pasa por la hegemonía ideológica.

FA

En el comité somos críticos pero tenemos vocación frenteamplista.  El FA tiene una historia y ha sido gestado por la gente a partir de una necesidad, y ya que el pueblo uruguayo ha pagado muy caro esta concreción, me parece que en la medida en que podamos rescatar la esencia de los valores que llevaron a la sociedad uruguaya a fundar esta fuerza política tenemos que dar esta batalla. Hay cosas que corregir pero también hay posibilidades y es por eso que tenemos esta vocación frenteamplista, porque tenemos una historia atrás de sacrificio, esfuerzo, de dolor, de alegría, de épica, que nos compromete.
Ser de izquierda es entender una sociedad donde todo el mundo pueda desarrollar sus potencialidades y por tanto ser más feliz. Y ahí creo que el arte tiene un rol importante que jugar, cuestionando y aportando. El hecho artístico no tiene porque tener una bandera política, sí tiene que tener una posición. Yo creo que hubo momentos que por las características de lo que pasaba en el país el fenómeno como el de la música popular fue una rasgadura en la tela en la cual nos envolvía la dictadura, y ahí empezaron a pasar un montón de cosas. Fue útil en ese momento y está bien que haya sido así, pero ahora estamos en otro momento. Y hay gente que reacciona con mucho dolor a eso, y yo en parte también, pero eso pasa cuando vos no logras cambiar la cabeza de fondo. De que en un momento funcionas para determinada cosa y después ya todo cambió.

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